La relación entre Osvaldo Benavides y Esmeralda Pimentel volvió a convertirse en tema de conversación luego de que ambos compartieran detalles sobre la ruptura que marcó su historia de amor. Aunque actualmente los actores han retomado su romance y trabajan juntos en el teatro, recientemente revelaron cuáles fueron las razones que los llevaron a separarse en el pasado, una decisión que estuvo relacionada con el ritmo de su relación, la dinámica familiar del actor y el proceso personal que ambos necesitaban vivir.
Las confesiones fueron realizadas durante su participación en el podcast Se regalan dudas, donde hablaron con total honestidad sobre los momentos más complicados de su noviazgo. Sus declaraciones sorprendieron a sus seguidores, ya que explicaron que, antes de reencontrarse, atravesaron una separación que los llevó a trabajar en sí mismos durante varios años antes de darse una nueva oportunidad.
¿Por qué terminaron Osvaldo Benavides y Esmeralda Pimentel?
Uno de los aspectos más importantes que abordó Esmeralda Pimentel fue el reto que representó integrarse a la vida familiar de Osvaldo Benavides, quien ya era padre cuando comenzaron su relación.
La actriz confesó que, en ese momento, sentía una gran necesidad de ser parte del entorno familiar del actor, pero también comprendía que los hijos de Benavides siempre ocuparían el primer lugar en sus prioridades. Esa situación provocó sentimientos encontrados y emociones que, con el tiempo, entendió que no sabía cómo manejar.
Pimentel explicó que convertirse en una figura cercana a los hijos de su pareja era un proceso mucho más complejo de lo que imaginaba y que, en varias ocasiones, llegó a sentirse desplazada. Esa dificultad terminó convirtiéndose en uno de los factores que afectaron la estabilidad de la relación.
Por su parte, Osvaldo Benavides reconoció que ambos permitieron que la emoción del inicio los llevara a avanzar demasiado rápido, sin detenerse a pensar en todos los cambios que implicaba construir una vida en pareja bajo esas circunstancias.
¿Cuándo comenzó el romance entre Esmeralda Pimentel y Osvaldo Benavides?
Aunque ambos actores se conocían desde 2017, fue alrededor de 2018 cuando comenzaron su relación sentimental. Desde el inicio se convirtieron en una de las parejas más comentadas del espectáculo mexicano debido a la química que mostraban tanto dentro como fuera de los escenarios.
Sin embargo, después de poco más de un año juntos, el romance llegó a su fin hacia finales de 2019. En aquel momento ninguno reveló con detalle las causas de la separación, por lo que durante mucho tiempo surgieron distintas especulaciones sobre lo ocurrido.
Con el paso de los años, ambos mantuvieron una relación cordial y continuaron admirándose profesionalmente, aunque cada uno decidió enfocarse en su crecimiento personal.
Esmeralda Pimentel admite que dejó proyectos por la relación
Durante la conversación, Esmeralda también reconoció que, mientras estaban juntos, llegó a centrar gran parte de su vida en la relación sentimental.
La actriz confesó que incluso rechazó algunos proyectos laborales con la intención de pasar más tiempo junto a Benavides, una decisión que más tarde la hizo reflexionar sobre la importancia de mantener un equilibrio entre la vida profesional, la pareja, las amistades y el desarrollo personal.
Según explicó, tras la ruptura comprendió que el amor no debía convertirse en el centro absoluto de su vida y que era necesario conservar su propia identidad, independientemente de la relación que estuviera viviendo.
¿Cómo regresaron Osvaldo Benavides y Esmeralda Pimentel?
Después de la separación, ambos siguieron caminos distintos. Osvaldo Benavides contó que permaneció soltero durante aproximadamente tres años para enfocarse en su bienestar emocional y fortalecer la relación con sus hijos.
Mientras tanto, Esmeralda Pimentel vivió nuevas experiencias personales y sentimentales que le permitieron entender mejor las razones por las que su relación anterior no había funcionado.
Tiempo después volvieron a coincidir y decidieron asistir juntos a terapia con la intención de cerrar definitivamente ese capítulo de sus vidas. Sin embargo, la sesión tomó un rumbo inesperado cuando la terapeuta les comentó que veía frente a ella a dos personas que todavía querían estar juntas. Esa reflexión los llevó a abrazarse y reconocer que el sentimiento seguía presente.

