La madrugada del lunes 4 de agosto dejó uno de los momentos más inesperados y polémicos de ‘La Casa de los Famosos México 2026’. Por primera vez en la historia del reality, la producción permitió que varios habitantes realizaran una sesión con una ouija dentro de las instalaciones, una dinámica que fue autorizada luego de que el público votara a favor. Lo que comenzó como un simple juego terminó convirtiéndose en un episodio lleno de tensión, gritos y supuestos fenómenos paranormales.
Durante la sesión, varios participantes aseguraron que el indicador del tablero comenzó a moverse sin que alguno de ellos lo empujara. A esto se sumó un apagón repentino en el jardín, sonidos que sorprendieron a los habitantes y las impactantes declaraciones de Cynthia Klitbo, quien decidió no participar debido a experiencias paranormales que, según contó, vivió durante varios años. El momento rápidamente se volvió viral entre los seguidores del programa, quienes comenzaron a debatir si realmente ocurrió algo fuera de lo normal.
¿Por qué jugaron a la ouija en ‘La Casa de los Famosos México 2026’?
Todo comenzó cuando Fede Vigevani, quien participa esta temporada como habitante infiltrado, recibió autorización de La Jefa para utilizar una ouija dentro de la casa. El creador de contenido explicó que la decisión no fue de la producción, sino del público.
Antes de iniciar la dinámica, Vigevani comentó que los integrantes del grupo de WhatsApp del reality fueron quienes decidieron mediante una votación que la sesión sí debía realizarse.
El influencer anunció que llevaría a cabo el juego a las tres de la madrugada y únicamente en el jardín, dejando claro que no entrarían con el tablero al interior de la casa.
¿Quiénes participaron en la sesión de la ouija?
Alrededor del tablero se reunieron Arantza Ruiz, Moisés Peñaloza, Brianda Deyanara y Aldo Rendón, quienes colocaron dos dedos sobre el indicador siguiendo las instrucciones de Vigevani. Minutos después también se incorporó Ese Pérez. En algún momento de la madrugada, Aldo Rendón incluso terminó quedándose dormido mientras continuaba la actividad.
Antes de comenzar, Vigevani explicó cómo funcionaba el tablero y recordó las reglas básicas: mantener dos dedos sobre el indicador, no presionar con fuerza y no retirar las manos hasta terminar la sesión.
Con todo listo, abrió el supuesto contacto diciendo: "Hola, queremos comunicarnos con seres de más allá y queremos pedir permiso para jugar, siempre con respeto".
¿Qué pasó durante el juego de la ouija?
La reacción fue inmediata. Arantza Ruiz soltó un grito, mientras Moisés Peñaloza aseguraba que él no estaba empujando la pieza. Ambos insistieron en que el movimiento no era provocado por ellos, lo que aumentó el nerviosismo del grupo.
Minutos después, Vigevani volvió a preguntar si la supuesta presencia podía darles una señal. De acuerdo con los participantes, el indicador volvió a moverse, esta vez con mayor fuerza.
El propio Vigevani comentó más tarde que, aunque no podía asegurar qué ocurrió, sintió que el movimiento era diferente a lo esperado. Ese Pérez también confesó sentirse incómodo durante la experiencia y aseguró que comenzó a sentirse mal conforme avanzaba la sesión.
Cuando preguntaron si el supuesto espíritu era bueno, el indicador terminó señalando la respuesta afirmativa. Sin embargo, para ese momento varios de los habitantes ya estaban visiblemente nerviosos y Aldo Rendón expresó que prefería dejar de jugar.

