Antonia Salazar, mejor conocida como Toñita, acaba de soltar una bomba que nos dejó con la boca abierta y el corazón hecho trizas. En Revista Fama, les contamos cómo la 'Negra de Oro' pasó de los preparativos de boda al silencio absoluto de su prmetido. ¿Fue por una infidelidad? Esto se sabe hasta el momento.
Eulalio Valdez: El hombre que dejó planteada a Toñita
De acuerdo con una entrevista para TV NOTAS, Toñita llevaba ocho meses de un romance intenso y formal con el prominente neurocirujano Eulalio Valdez. La relación iba tan en serio que ya había presentaciones oficiales en Tantoyuca, convivencias con los hijos de ambos, y por supuesto, una flamante roca de compromiso brillando en su mano.
Sin embargo, en este marzo de 2026, la realidad es otra: la cantante se quedó "vestida y alborotada". Lo que comenzó como una discusión de pareja terminó en un desplante digno de un guion de suspenso. El doctor no solo canceló los planes, sino que aplicó la técnica del 'ghosting' profesional, bloqueándola de todas las redes sociales y desapareciendo de su vida sin dejar rastro.
¿Regresó el anillo? Toñita confirma que se quedó con la joya
Pero si algo tiene mi Toñita es que no se deja de nadie. Ante la pregunta del millón sobre qué pasó con la joya de compromiso, la intérprete fue clara y contundente: el anillo se queda en casa. "Aquí lo tengo guardado, porque dicen que no se debe regresar", confesó con esa franqueza que la caracteriza. Además, recordó que él mismo le aseguró en su momento que todo lo que le daba era de corazón y no esperaba devoluciones.
¿Por qué terminaron Toñita y Eulalio Valdez?
¿Pero qué fue lo que dinamitó este amor de quirófano? Según el relato de Toñita, los celos y un doble estándar moral fueron los culpables. Resulta que el médico le exigió a Toñita marcar distancia con el padre de su hija, al grado de quitarle las llaves de su departamento. Ella, por amor, accedió; pero cuando ella pidió la misma reciprocidad con una "amiguita" sospechosa, la cosa ardió.
El clímax llegó cuando el chofer del cirujano entregó un mensaje de la supuesta tercera en discordia. Al cuestionarlo, sin gritos ni dramas, simplemente soltándole la mano, él se indignó y desapareció. "Tengo 45 años, él 52, y mi mente revoluciona un poco más en lo que es correcto e incorrecto", sentenció la cantante, quien ahora asegura que se tomará al menos un par de años para sanar antes de volver a creer en el amor.

