Eric del Castillo volvió a colocarse en el centro de la conversación pública tras una confesión tan íntima como perturbadora que realizó en una reciente entrevista. El primer actor mexicano habló abiertamente sobre episodios poco conocidos de su adolescencia, marcados por conflictos familiares profundos, ausencias determinantes y decisiones extremas que lo llevaron a vivir situaciones límite. Entre sus declaraciones, una frase llamó la atención y generó impacto inmediato, pues aseguró que estuvo enamorado de su madre.
La revelación no solo sorprendió por su crudeza, sino porque el propio actor la nombró sin rodeos, explicando que ese sentimiento fue clave para entender su comportamiento rebelde, sus constantes fugas de casa y la relación tormentosa que sostuvo con la figura de su padrastro. El testimonio abrió una ventana a una etapa oscura de su vida que, hasta ahora, había permanecido en gran medida fuera del foco público.
Eric del Castillo y la confesión que causó polémica en redes
Durante una charla con el periodista Gustavo Adolfo Infante, Eric del Castillo habló de su juventud sin filtros ni adornos. Reconoció que, siendo adolescente, desarrolló un apego intenso hacia su madre, al grado de identificarlo claramente como un complejo de Edipo.
“Yo tenía el complejo de Edipo: estaba enamorado de mi madre y no soportaba al padrastro. Por eso me iba de la casa, me fui como 10 veces”, expresó el actor, dejando claro que ese conflicto interno fue el detonante de su conducta errática y su rechazo constante al hogar.
La mala relación de Eric del Castillo con su padrastro y el choque de creencias
Uno de los puntos más delicados de su relato fue la relación con su padrastro, a quien describió como una figura con la que nunca logró llevarse bien. Eric del Castillo explicó que, desde joven, fue muy católico, una fe que marcó su carácter y su visión del mundo.

Según contó, su padrastro no compartía esas creencias y llegó a provocarlo de una forma que lo marcó para siempre, le ofreció dinero a cambio de tirar un escapulario al excusado. Para el actor, ese acto fue una ofensa imperdonable y terminó de romper cualquier posibilidad de convivencia.

