Yolanda Andrade, de 54 años, ha vuelto a generar preocupación en redes sociales tras publicar una serie de fotografías y videos que muestran el impacto físico que la Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA) ha tenido en su cuerpo. La presentadora, conocida por su trayectoria en televisión y programas como Montse & Joe, ha enfrentado un proceso de salud complicado desde 2023, y recientemente decidió documentar cómo la enfermedad ha afectado su rostro y movilidad.
La publicación en Instagram vino acompañada de un mensaje de gratitud: “Gracias por estar conmigo”, donde Andrade reflejó la vulnerabilidad que vive día a día, recibiendo mensajes de cariño y preocupación de miles de sus seguidores.
¿Qué muestran las imágenes del deterioro físico de Yolanda Andrade por ELA?
En las fotografías que compartió Yolanda Andrade en sus redes se puede apreciar la progresión de los efectos de la Esclerosis Lateral Amiotrófica en distintas etapas, desde 2023 hasta la actualidad, en donde se pueden ver los cambios visibles en su rostro y en su expresión física.
La conductora ha explicado que estos cambios son resultado de la ELA, una condición que deteriora las neuronas motoras encargadas de enviar señales a los músculos, lo que provoca debilidad y atrofia con el paso del tiempo. A pesar de ello, Andrade ha mantenido una actitud positiva y agradecida, respondiendo a cada mensaje de apoyo y compartiendo cómo este acompañamiento le ha dado fuerza.
“Te amo querida Yolanda, dios está contigo, ánimo guerrera”, “Las batallas solo las llevan las personas fuertes, Chingonas, guerreras y únicas en cada vídeo, sigo aprendiendo de Ti, inigualable, única e irrepetible”, “Paso a paso mi Joe, has sido demasiado fuerte y has salido victoriosa de cada batalla”, “Me duele el corazón de verte así, pero sé que vas a salir adelante porque eres una guerrea, te quiero adorada Yolanda”, son algunos de los mensajes de amigos y seguidores.
¿Qué es Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA)?
La Esclerosis Lateral Amiotrófica (ELA), también conocida como la enfermedad de Lou Gehrig, es un trastorno neurodegenerativo progresivo que afecta las neuronas motoras del cerebro y la médula espinal. Estas neuronas son fundamentales para controlar los movimientos voluntarios de los músculos, por lo que su muerte gradual lleva a la debilidad muscular y a la pérdida de funciones físicas básicas.
Inicialmente, los síntomas pueden incluir debilidad en manos, pies o piernas, y con el avance de la enfermedad puede haber dificultad para hablar, tragar y respirar. La ELA no tiene cura conocida y, aunque algunos tratamientos pueden ralentizar su progresión o aliviar síntomas, el daño causado a las neuronas no tiene reversión.

