La influencer australiana Erin Oudshoorn anunció una de las noticias más desgarradoras de su vida, su hija Luella “Lulu” Oudshoorn, de apenas 6 años, falleció tras una larga batalla contra una enfermedad neurológica rara e incurable.
Desde temprana edad, Lulu se convirtió en un rostro conocido en internet, debido a que su mamá contó en sus redes sociales, su historia desde que apenas era una bebé, convirtiéndose así en una figura de resistencia y amor incondicional.
Erin Oudshoorn informa la muerte de su hija
Erin Oudshoorn comunicó el fallecimiento de Lulu mediante una emotiva publicación en Instagram, acompañada de una fotografía conmovedora en la que se ven las manos de la niña entrelazadas con las de sus padres. En su mensaje, la influencer expresó la profunda tristeza que embarga a su familia y la magnitud del impacto de esta pérdida.
En palabras compartidas en su perfil, Erin escribió: “6 años, 3 meses, 29 días. Con el corazón destrozado y el dolor más profundo, compartimos que nuestra querida Lulu falleció ayer en paz en nuestros brazos, rodeada y profundamente querida por toda su familia”.
La creadora de contenido añadió que tanto ella como su esposo, Dave, están “completamente destrozados” y que no existen palabras suficientes para describir la agonía que atraviesan tras la partida de su hija.
¿De qué murió la hija de Erin Oudshoorn?
Lulu fue diagnosticada con síndrome de West, una forma rara y severa de epilepsia infantil, cuando tenía menos de un año de edad. Este trastorno se caracteriza por convulsiones intensas y un deterioro significativo en el desarrollo neurológico, lo que en muchos casos impide que los niños puedan caminar, hablar o realizar acciones básicas por sí mismos.
Los médicos que trataron a Lulu indicaron que su condición era incurable y que implicaba desafíos médicos constantes desde su diagnóstico. Durante su vida, la niña experimentó convulsiones diarias e incluso llegó a sufrir hasta 250 convulsiones al día, mismas que no le permitieron hablar ni caminar por sí misma, así como otras complicaciones de salud que, pese al apoyo de tratamientos y cuidados especializados, marcaron su calidad de vida.

