A casi tres años del fallecimiento de Julián Figueroa, hijo único de Maribel Guardia y Joan Sebastian, el tema volvió a generar conversación luego de que Marco Chacón, esposo de la actriz y albacea de la herencia del cantante, asegurara que Julián ya no vivía como pareja con Imelda Tuñón cuando ocurrió su muerte. Las declaraciones se dieron recientemente durante un encuentro con la prensa en el Aeropuerto de la Ciudad de México, donde Chacón estuvo acompañado por Maribel.
El abogado afirmó que la separación entre Julián e Imelda llevaba alrededor de un año antes del fallecimiento del intérprete, un dato que, según explicó, resulta relevante en los conflictos legales que se han mantenido en torno a la herencia y la situación del pequeño José Julián, hijo del matrimonio.
Marco Chacón habla sobre la separación de Julián Figueroa e Imelda Tuñón
Durante la conversación con reporteros, Marco Chacón señaló que, al momento de la muerte de Julián Figueroa, este ya no compartía habitación con su esposa. Según relató, Imelda habría decidido que él se mudara al cuarto de visitas de la casa, donde finalmente fue encontrado sin vida.
Chacón explicó que la distancia entre ambos no era reciente y que el cantante llevaba aproximadamente un año durmiendo separado de su esposa. Añadió que incluso se habían iniciado gestiones para un proceso de divorcio, ya que Imelda habría buscado asesoría legal y había expresado su intención de quedarse con una de las propiedades familiares, el llamado ‘Rancho Las Palomas’, que Joan Sebastian heredó directamente a su hijo.
Aunque se le cuestionó sobre los motivos específicos que habrían llevado a la ruptura, el esposo de Maribel Guardia prefirió no entrar en detalles y recalcó que se trataba de asuntos privados entre la pareja.
¿Qué dijo sobre la herencia de Julián y la pensión para su hijo?
Además de hablar de la separación, Marco Chacón recordó que en su calidad de albacea está dispuesto a que un juez determine una pensión para José Julián, el hijo que Julián tuvo con Imelda Tuñón. Subrayó que el menor siempre fue querido dentro de la familia y que Julián se preocupaba profundamente por su bienestar.
El abogado reiteró que el proceso legal busca proteger al niño y garantizar que reciba lo que le corresponde, evitando conflictos innecesarios entre los adultos involucrados.

