Si bien estamos acostumbrados a ver a los reporteros de investigación enfrentarse a los peligros más grandes de las calles, hoy a uno de los periodistas más agudos le toca librar la batalla más feroz de su existencia dentro de un quirófano. El queridísimo y respetado investigador Humberto Padgett, famoso por documentar sin miedo las entrañas del crimen organizado y la corrupción en el país, ha abierto su corazón de par en par para soltar información de su salud. Padece una enfermedad implacable y los médicos le han puesto cuenta regresiva.
¿Qué dijo Humberto Pagett sobre su salud?
Todo sucedió el pasado miércoles 24 de junio de 2026, durante la emisión radiofónica de Ciro Gómez Leyva en Radio Fórmula. Con la misma crudeza, mirada fija y objetividad con la que solía narrar la violencia en los rincones más oscuros de México, Humberto Padgett tomó los micrófonos para revelar los resultados de su más reciente Tomografía por Emisión de Positrones (estudio PET).
“Los médicos me dieron la interpretación del estudio hoy, y las noticias son malas, muy malas”, confesó sin titubear. El agresivo cáncer de lengua que le fue diagnosticado originalmente en agosto de 2025 —y que a finales de ese mismo año derivó en la dolorosa amputación de una tercera parte de dicho órgano— ha regresado con una fuerza formidable e incontrolable, burlando por completo la ciencia médica.
Humberto Padgett y él cáncer: una lucha con dignidad
La lejana migración de las células cancerígenas ha evidenciado la alta malignidad del padecimiento, un balde de agua fría considerando que Humberto Padgett ya ha soportado quimioterapias, una cirugía mayor y 33 dolorosas sesiones de radiación. Los especialistas fueron contundentes: su pronóstico de vida a un año es de apenas el 50 por ciento, y a la vuelta de veinticuatro meses, la biografía médica reduce las posibilidades a un alarmante 24%.
Sin embargo, la palabra "rendición" simplemente no existe en el vocabulario de un reportero de guerra. Fiel a su indomable vocación, Padgett anunció que iniciará un tratamiento de inmunoterapia. Esta alternativa ya no persigue una cura milagrosa, sino contener el dolor y prolongar su existencia bajo condiciones humanas.
“Voy a tratar de llevar hacia adelante lo más que se pueda mi vida, con la mejor calidad posible, y porque voy a luchar, porque así es como se deben hacer las cosas”, sentenció Humberto Padgett, afirmando además que ve este doloroso proceso como un "ejercicio periodístico válido" para documentar la resistencia humana.

