Lupita Villalobos no participará en el evento Supernova Génesis tras ser diagnosticada con un hematoma subdural. La baja fue confirmada mediante un comunicado difundido por la organización del evento, junto con autoridades médicas y deportivas, luego de evaluaciones realizadas a la influencer.
El diagnóstico impide que la influencer suba al ring contra Kim Shantal, pelea que estaba programada para el 26 de abril en la Arena Ciudad de México. Por lo que se está a la espera de la nueva contrincante para la figura de realities, que sustituya a la creadora de contenido.
Comunicado de la salida de Lupita Villalobos de Supernova Génesis
El comunicado oficial informó que Lupita Villalobos fue diagnosticada con un hematoma subdural tras estudios médicos recientes y, debido a este diagnóstico, no cuenta con autorización para participar en la pelea. También se indicó que la influencer se encuentra estable, bajo supervisión médica y enfocada en su recuperación.
"En el boxeo no se improvisa: existen protocolos claros que deben cumplirse, y trabajamos de manera cercana con instituciones expertas como el Consejo Mundial de Boxeo y la Comisión de Box de la Ciudad de México para garantizar que cada decisión se tome bajo los más altos estándares médicos y deportivos", se lee en el texto, dejando en claro que La Comisión de Box de la Ciudad de México negó el permiso para competir, al tratarse de una condición que representa riesgo ante cualquier golpe adicional en la cabeza.
¿Qué es un hematoma subdural, padecimiento de Lupita Villalobos?
De acuerdo con Cleveland Clinic, medio especializado en medicina, un hematoma subdural es la acumulación de sangre entre el cerebro y la duramadre, una de las capas que lo recubren.
Se produce generalmente por la ruptura de vasos sanguíneos tras un golpe en la cabeza, lo que provoca que la sangre se acumule y ejerza presión sobre el cerebro.
Puede clasificarse en agudo, subagudo o crónico, dependiendo de la rapidez con la que aparecen los síntomas y la cantidad de sangrado. Esta condición puede ser grave, ya que la presión intracraneal puede afectar funciones cerebrales.
Los síntomas incluyen dolor de cabeza intenso, náuseas, vómito, mareo, confusión, somnolencia, dificultad para hablar o moverse y, en casos graves, pérdida de la conciencia. El tratamiento depende de la gravedad: puede ir desde vigilancia médica hasta cirugía para drenar la sangre acumulada.


