Si pensaban que los escándalos amorosos del cotizado galán de telenovelas, Gabriel Soto, ya eran cosa del pasado, lamentamos decirles que el actor arranca este mes de julio de 2026 protagonizando una polémica legal que dejará a más de uno con la boca abierta. El histrión ha decidido romper el silencio de manera contundente y ponerle un freno de mano definitivo a las declaraciones de la cantante Ana Carla Sinclair.
Ana Carla Sinclair recientemente incendió las redes al asegurar que mantuvieron un tórrido romance secreto de año y medio marcado por la traición. Lejos de quedarse de brazos cruzados, Soto ya prepara la artillería pesada junto a su equipo legal: pretende demandar a la joven por difamación y por dañar su imagen.
Gabriel Soto prepara demanda contra Ana Carla Sinclair
Gabriel Soto fue interceptado por los micrófonos del espectáculo, y con el rostro serio, confirmó que la historia de amor que Sinclair anda ventilando en los pasillos de la prensa es completamente falsa. El actor se dolió profundamente de que se expusieran capturas de conversaciones privadas y postales íntimas sin su consentimiento.
“Hoy tengo una junta con mi abogado. Viene una demanda por difamación y por uso indebido de mi imagen sin autorización, porque ella está dando fotos mías que yo no autoricé dar y eso es un delito”, disparó el protagonista de melodramas sin titubear, dejando claro que no autorizó la filtración de fotos junto a Ana Carla Sinclair.
Gabriel Soto confirma que estaba saliendo con Ana Carla Sinclair
Queriendo limpiar su honor, Gabriel Soto destapó los verdaderos motivos por los cuales las citas jamás se transformó en un compromiso de verdad. Resulta que, a principios del año pasado, cuando el flechazo ocurrió, la cantante todavía se encontraba legalmente casada, una situación sumamente espinosa que ponía en riesgo la pensión alimenticia de su pequeño hijo si el romance se hacía público.
Por si fuera poco, el actor ventiló que durante el tiempo que compartieron, él se convirtió en su búnker financiero por pura iniciativa propia y cariño. Soto reveló que le pagaba absolutamente todo: las cuentas del supermercado, la gasolina para moverse, consultas médicas de urgencia y hasta un costoso tratamiento hormonal, además de solventar varios caprichos del hijo de la cantante. “Yo la ayudaba con todo el gusto del mundo, pero llegó un momento en el que cada vez era más dinero”, confesó, dejando entrever que el interés terminó por romper el amor.

