Ángela Aguilar ha sido la protagonista de múltiples polémicas por su vida personal durante los últimos años y, derivado de ello, reveló durante una entrevista con Pati Chapoy para el programa Ventaneando que atravesó un periodo complicado de salud emocional que tuvo consecuencias en su cuerpo.
La intérprete de “Nadie se va como llegó” explicó que esta situación la llevó a perder alrededor de 10 kilos en un mes.
¿Cuál es el padecimiento que sufre Ángela Aguilar?
Ángela Aguilar habló de episodios de ansiedad relacionados con el estrés y los comentarios negativos que ha recibido durante los últimos años debido a su matrimonio con Christian Nodal, lo que afectó su tranquilidad.
La cantante contó que incluso dejó de acudir al supermercado durante un tiempo porque algunas personas la grababan a distancia, en lugar de acercarse para pedirle una fotografía. Esta situación le provocaba ansiedad e incluso llegó a experimentar ataques fuertes constantemente.
La hija de Pepe Aguilar también reconoció que sentía temor ante las actitudes agresivas de algunas personas, pues aunque creció dentro de una familia conocida en el medio artístico, la forma negativa en que percibía el trato del público durante esos meses era algo que no había vivido anteriormente.
Ángela Aguilar perdió 10 kilos tras problemas de salud
La cantante aseguró que, derivado de ser diagnosticada con ansiedad y estrés, tuvo como consecuencia una pérdida de peso considerable.
Recientemente perdí muchísimo peso, yo creo que fue muchísimo estrés, ansiedad, muchas cosas. Bajé como 10 kilos en un mes, fue muchísimo. También por eso, cuando me dicen que te ves más flaca, pienso, sí, pero no quiero estar", dijo durante la conversación con Pati Chapoy.
Ángela Aguilar también habló de sus problemas en las articulaciones que había experimentado durante los últimos meses. Particularmente en las rodillas, aunque confesó que no estaba segura de si esas molestias fueran la causa directa de la pérdida de peso.
Por otra parte, la artista de regional contó que recurrió a la terapia y que, con el tiempo, comenzó a sentirse mentalmente más segura y fuerte para retomar sus actividades.
"Aun viviendo entre tanta crueldad, entre tanto ruido, lo más bonito que yo siempre he tenido es la familia y ahora lo aprecio aún más, respaldarme mucho en la gente que me respalda y me vuelve más grande. Yo no puedo reclamar nada a nadie, y vivo muy feliz", mencionó.

