La tarde del pasado miércoles 24 de junio de 2026 quedará grabada con letras de oro. Nuestra Selección Mexicana dio un golpe de autoridad brutal en la cancha del Estadio Ciudad de México, firmando una victoria contundente de 3-0 ante la República Checa para cerrar de forma histórica la fase de grupos de la Copa del Mundo.
El furor inundó las calles de la capital, convirtiendo a Paseo de la Reforma en un carnaval andante donde estrellas y fanáticos celebraron. Sin embargo, en las gradas VIP del estadio, un querido miembro de la familia Aguilar terminó protagonizando un bochornoso momento tras ser reprendido por las autoridades del torneo.
¿Por qué regañaron a Leonardo Aguilar en el mundial?
Resulta que al estadio se dieron cita grandes luminarias del entretenimiento, destacando la presencia de Leonardo Aguilar. El hijo de Pepe Aguilar llegó con toda la pila y el entusiasmo de un fanático más, pero la emoción le ganó cuando se topó de frente con un ejemplar del Trionda, el cotizadísimo balón oficial del evento.
Al ver la joya esférica montada sobre un podio de exhibición, a Leonardo se le hizo fácil romper el protocolo, estirar los brazos y posar muy orondo sujetando el balón con ambas manos para la foto del recuerdo. Los organizadores del evento le cayeron encima de inmediato con un contundente regaño, recordándole de manera bastante seria que ese objeto sagrado está blindado y está estrictamente prohibido tocarlo.
Lejos de indignarse o armar un drama de divo, el joven intérprete manejó la situación con una genialidad y mucho humor a través de sus historias de Instagram. En la primera postal donde sale cometiendo el "delito", escribió para sus fans: “Antes de regañarme porque no podía tocar el balón...”

Leonardo Aguilar publica foto tomando distancia del balón oficial
Minutos después, para demostrar que el bache no arruinó su día, subió una segunda fotografía donde aparece con las manos atrás, posando junto al mismo balón pero guardando una distancia más que prudente. “Ahora sí, todo legal”, remató el hermano de Ángela Aguilar, desatando una ola de risas y complicidad entre sus seguidores.
Cabe destacar que Leonardo no andaba solo haciendo de las suyas; llegó al recinto bien cobijado por su famoso padre, Pepe Aguilar. Ambos arribaron luciendo con tremendo orgullo la playera verde de la Selección Mexicana. Padre e hijo documentaron minuciosamente la experiencia familiar, compartiendo desde los lujosos accesos al estadio hasta sus eufóricos festejos con cada uno de los tres goles que sepultaron a la República Checa. Pepe se mostró sumamente feliz y protector, dejando en claro que para ellos, apoyar al Tri es una tradición sagrada que se disfruta mejor en familia y con una buena dosis de anécdotas para el recuerdo.

