La historia entre Mario y Brenda Bezares comenzó en Monterrey, en un encuentro poco convencional. Se conocieron en una estética, cuando ambos mantenían relaciones con otras personas. En ese entonces, Mario trabajaba como productor de teatro y Brenda era embajadora vitalicia del estado de Nuevo León.
Mario es 12 años mayor que Brenda y, desde el inicio, su interés fue claro. Sin embargo, ella lo rechazó en al menos cinco ocasiones antes de aceptar salir con él. Cuando finalmente le dijo que sí, la relación avanzó con rapidez: en solo tres meses ya estaban comprometidos. Brenda tenía 19 años y Mario 31, una diferencia de edad que generó controversia en su entorno familiar.
La polémica boda entre Mario y Brenda Bezares
La primera boda entre Mario y Brenda se celebró únicamente por el civil, una decisión que no fue bien vista por los padres de ella. A pesar de las críticas y la desaprobación familiar, Brenda decidió dejar su vida en Monterrey para acompañar a Mario, apostando todo por una relación que apenas comenzaba, pero que sentía profundamente sólida.
Este acto marcó uno de los primeros grandes sacrificios dentro de su historia de amor, una constante que se repetiría a lo largo de los años conforme la carrera de Mario Bezares lo colocaba bajo los reflectores.
Uno de los ingredientes clave que ha mantenido unido al matrimonio Bezares ha sido el humor. Ambos han hablado en distintas ocasiones de cómo la risa y la complicidad han sido fundamentales para superar los momentos difíciles.
Los hijos de Mario y Brenda Bezares
Mario y Brenda Bezares formaron una familia con dos hijos, Alan y Alejandro, quienes crecieron en medio de los altibajos de la vida pública de su padre. A pesar de las exigencias del medio artístico y los constantes señalamientos mediáticos, la pareja procuró mantener un núcleo familiar estable.
La tragedia que marcó el matrimonio de Mario y Brenda Bezares
El episodio más duro de su relación ocurrió hace 25 años, cuando Mario Bezares fue acusado de estar involucrado en el asesinato de Paco Stanley. En ese momento, su matrimonio atravesaba una crisis, pero la situación dio un giro radical cuando Mario fue encarcelado durante casi dos años.
Lejos de abandonarlo, Brenda se mantuvo a su lado durante todo el proceso, defendiendo públicamente su inocencia y acompañándolo en uno de los periodos más oscuros de sus vidas. Para ambos, esta experiencia terminó por fortalecer su vínculo y redefinir su relación para siempre.

